El Castillo de Cochem, ubicado sobre una colina

El Castillo de Cochem es una fortaleza situada en la ciudad de igual nombre, en Alemania. Se ubica en las inmediaciones de una de las principales vías históricas de comunicación entre Francia y el país germano y sobre un promontorio rocoso que aflora a orillas del río Mosela.

Sin dudas, este castillo romántico te encantará cuando lo visites, ya que tanto desde allí como al observarlo desde lejos y a lo alto, tendrás unas vistas espectaculares. Te invitamos a conocerlo en profundidad a continuación.

La historia de este castillo germano

El origen de este bonito castillo parece estar en torno al año 1000 de nuestra era. Sin embargo, no tenemos constancia documental al respecto hasta el año 1051, momento en el que aparece mencionado con motivo del traspaso que hace la reina Richeza de Polonia a su sobrino, el Conde Enrique.

Así, se cree que su construcción se debe al Conde Ezzo, padre de Richeza y tío de Enrique. Se trata de un castillo en un lugar idílico y muy bien situado que, desde el siglo XII, comenzó a ser codiciado por los señores de la zona. Sobre todo durante los siglos XII y XIII, el castillo se vio envuelto en una serie de disputas entre guerreros de localidades cercanas y cambió de manos constantemente.

No obstante, sería en 1689, durante el reinado de Luis XIV de Francia y las guerras de la Liga de Augsburgo, cuando el castillo sufra más. Las tropas francesas destruyeron el castillo junto con la ciudad de Cochem; el Reichsburg Cochem quedó absolutamente en ruinas durante casi 200 años. Poco después, fueron las tropas napoleónicas quienes lo ocuparon y terminaron de arruinarlo.

Pasillos internos del Castillo de Cochem, en Alemania.

Características básicas del Castillo de Cochem

El Castillo de Cochem que vemos en la actualidad es muy diferente a la construcción original que estuvo en pie hasta su destrucción por parte de los franceses. De la vieja estructura, solo se pudieron recuperar las cuatro torres del campanario y la llamada «torre de las brujas», pero el resto del castillo se tuvo que hacer de nuevo.

Por tanto, la fortaleza que vemos hoy comenzó a configurarse a partir del año 1868. Ese año, Louis Ravenet, un comerciante prusiano instalado en Berlín, compró la propiedad. En ese momento, comenzaron los trabajos de remodelación y recuperación del castillo, que fueron más una nueva creación.

El Castillo de Cochem adquirió así un estilo neogótico alemán, pues en ese momento —siglo XIX— reinaba el estilo romántico en todas sus facetas artísticas.

De ahí que a su alrededor encontremos un gran jardín de arbustos y flores de gran colorido. Este castillo posee un jardín que creó tendencia y que supuso que el resto de los señores y gente pudiente de la zona comenzasen a diseñar sus jardines y a recuperar castillos que habían quedado en el olvido.

Cómo visitar el Castillo de Cochem

Actualmente, el castillo es propiedad de la ciudad de Cochem, y cómo no, su principal atractivo. Es impresionante no solo por su imponente imagen exterior, sino también por los tesoros que custodia en el interior. Podrás conocer todo esto por medio de las visitas y paseos guiados que se realizan por todo el castillo.

De las salas que podrás conocer, destacan el comedor, con su característico estilo renacentista y sus elegantes tallados realizados en madera; el salón gótico de las damas, con sus muebles y pinturas de los siglos XVII y XVIII; el cuarto románico, con sus bóvedas y techos decorados en los que destacan sus antiguos baúles del siglo XVII.

Impresionante comedor del Castillo de Cochem, en Alemania.

También son muy interesantes el cuarto de caza, en el que se exhiben trofeos de caza, y la sala de armas, que muestra varias armaduras de la época. Además, destaca sobre todos el salón de ceremonias, que es el más grande y donde podrás ver una chimenea protegida por dos leones heráldicos, así como unas réplicas de pinturas de Tiziano y Rubens.

Un lugar con historia y misterios

Más allá de todo lo comentado, también es curioso el hecho de que un pasadizo de aproximadamente un kilómetro de largo une el Castillo de Cochem con el Monasterio de los Capuchinos. Se trata de un pasadizo secreto que se ha conservado, al igual que un enorme pozo de unos 50 metros de profundidad ubicado en el jardín.

Como verás, este castillo es uno de esos lugares que no te puedes perder en tu viaje por Alemania. Más allá de la fortaleza en sí, en sus inmediaciones podrás conocer la ciudad de Cochem, el río y el valle de Mosela y disfrutar de ese aire histórico que el Reichsburg Cochem tiene preparado para ti.

Notiespartano

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