Súmate: Simulacro sólo sirvió para ensayar movilización

El pasado 25 de octubre se llevó a cabo el simulacro electoral como acto previo a lo que serán las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre. Se trató de una jornada que se define según a quién se le pregunte: fue “éxito” para los partidos que participan en las parlamentarias, mientras que es catalogado de forma distinta por Francisco Castro, director de la Asociación Civil Súmate.

Desde el Gran Polo Patriótico, el jefe del comando de campaña Darío Vivas, Jorge Rodríguez, aseguró que la jornada registró una “participación masiva del pueblo” que “superó todas las expectativas”, y como muestra de esto dijo que para la fecha se movilizaran más de 12.000 Unidades de Batalla Bolívar Chávez de las 14.000 que se encuentran en todo el territorio nacional.

Rodríguez manifestó que, durante el proceso, la gran participación de personas fue muestra de lo que, a su juicio, es el deseo de la población de “recuperar la Asamblea Nacional”.

La visión del otrora ministro de comunicación de Nicolás Maduro fue compartida por el secretario general de Avanzada Progresista y candidato al Parlamento Luis Romero, quien calificó el simulacro de “positivo”, y dijo haberse sorprendido por la participación de las personas. Hasta la fecha el Consejo Nacional Electoral (CNE) no ha ofrecido un balance de cuántas personas participaron.

«Creo que fue positivo. Me sorprendió la participación, estuvo por encima de lo que esperaba. En general, el reporte que tenemos desde varias partes del país es que se trató de un proceso de simulacro de votación rápido y sencillo, con un tiempo promedio de unos dos minutos”, comentó.

Romero también se mostró complacido con las medidas de bioseguridad tomadas por el personal que laboró durante el simulacro, y dijo que se notó la organización en particular en “las colas, el sitio donde se coloca la huella (dactilar) y en general en toda la herradura”.

Una crítica que sí lanzó se debió al comportamiento de algunos efectivos militares, específicamente en el liceo Gran Colombia de la parroquia Santa Rosalía, en Caracas, lugar en el que, según él, se notaba un ambiente en exceso militarizado cosa que “no debería ocurrir pues esto es un evento mayoritariamente cívico”.

Romero señaló que se dio la instrucción a la militancia y a los candidatos de su partido y de la Alianza Democrática para que estos acudieran a los centros de votación para que se familiarizaran con el nuevo sistema de votación.

“Lo que yo resaltaría, en definitiva, es la participación. Se pensaría que iba a ser pequeña por las circunstancias de la pandemia, de la gran campaña abstencionista y el problema del combustible, pero lo que vimos fue mucha gente interesada en participada y en hacer escuchar su voz”, señaló.

Una visión distinta desde Súmate

Francisco Castro, director del a Asociación Civil Súmate, señaló a Crónica.Uno que desde esa organización se hizo un monitoreo del simulacro que arrojó una visión distinta a lo que señalaron los partidos políticos.

En primer lugar, cuestionó el funcionamiento del sistema de bioseguridad, la presencia de puntos rojos cerca de los centros electorales, el uso del carnet de la patria y la presencia de propaganda electoral, incluso antes de que la campaña haya iniciado.

Los resultados que encontramos en el simulacro, básicamente, fueron presencia de puntos rojos en más de 62 % de los centros, propaganda electoral en más de 75 % de los centros y, sobre todo, muy preocupante, un irrespeto por las medidas de distanciamiento físico que lo vimos en 73 % de los centros. Las fotografías así lo confirman”, dijo.

Castro cuestionó que el simulacro fuese usado como “un ensayo de movilización política” por parte de los partidos en lugar de ser empleado como lo que es, “una oportunidad para familiarizarse con una nueva plataforma electoral”, de ahí, dijo, nacen nociones como la de la gran participación masiva que, aseguró, “no se corresponde con la realidad”.

“Nosotros no medimos la participación porque es muy complejo en términos técnicos (…) Algunos han hablado de cifras que son inverosímiles y matemáticamente imposibles. Algunos han comentado que votaron hasta 20 % del padrón electoral. Eso es imposible, implicaría 5000 personas votando por mesa”, señaló.

En relación con el funcionamiento de las máquinas de votación y de lo que las personas se encontraron al momento de ir a participar en el simulacro, dijo que desde Súmate están realizando un estudio a profundidad para conocer lo que arrojó esta interacción. Sin embargo, sí criticó fuertemente los aspectos que ya se conocen de las máquinas: estas y su software complican la posibilidad del voto cruzado.

«La máquina en general posee un software que no ha sido suficientemente auditado y, además, tiene un conjunto de condiciones y situaciones que impiden o hacen muy complejas la votación por parte de los ciudadanos si estos quieren hacer un voto cruzado, y privilegia o induce al ciudadano al voto entubado, lo que es lo mismo a votar por una sola agrupación política”, dijo.

Sobre lo anterior, dijo que es una “declaración de intenciones por parte del CNE”, algo que, según él, ya se había observado por la forma en la que privilegiaron las postulaciones de partidos políticos en comparación con las independientes.

“Es algo que ya se había observado cuando, por ejemplo, se amplía en dos ocasiones el período de postulación de partidos, pero no se permitió esto para las postulaciones independientes y de iniciativa propia. Este sistema privilegia las organizaciones políticas por encima de los ciudadanos”, expresó.

Un nuevo sistema de votación

Contrario a lo que fueron procesos anteriores, para estas elecciones no se tendrá una membrana o tarjetón físico en el que los votantes puedan llevar a cabo su selección; en cambio, toda la oferta electoral aparecerá en el monitor de la máquina de votación, en el que los ciudadanos elegirán la organización del candidato por el que deseen votar y luego seleccionarán el nombre del candidato.

De igual forma, otro cambio presentado a la tradicional herradura electoral tiene que ver con la primera estación, la de identificación, en la que tradicionalmente el votante entregaba la cédula de identidad a un miembro de mesa para que este buscara al votante en el cuaderno de votación. Esto ya no se hará.

Como medida de seguridad para evitar el contagio de COVID-19, lo que se hará será depositar la cédula de identidad en un espacio para que el miembro de mesa pueda ver el número de cédula de la persona sin tener que tocar la cédula. De resto, todo el proceso se mantiene igual.

Notiespartano/Crónica.uno

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