Un truco para recobrar el interés sexual

En las relaciones monótonas, algo que se pierde es el interés en el coito. El ayuno sexual es uno de los mejores trucos en estos panoramas. Para los últimos años, salieron algunos artículos que se volvieron virales en la red, la razón es porque afirmaban retratar una sociedad que ya no estaba interesada en el sexo, por ejemplo, que los millennials no estaban interesados en priorizar su vida sexual, sino tener otro tipo de experiencias.

Para explicar esto, las personas justificaban no tener relaciones con su pareja y esperar el momento indicado para hacerlo. Pero la falta de sexo también puede ser un ejemplo de falta de deseo, que es una problemática que puede aquejar a muchos noviazgos o matrimonios contemporáneos, más allá de si existe una moda que evita tener el coito. Aquí es cuando se sugiere no tener sexo, una especie de ayuno, pero en vez de comida es la intimidad, por un periodo delimitado o no. Así lo recomienda Ian Kerner, psicoterapeuta experto en sexualidad, autor del libro Sex Detox, en el que explica, “Cuando se trata de sexo y relaciones, a veces entramos en un círculo vicioso y la única manera de salir de él es empezar de nuevo. Aparcar la sexualidad durante treintas días es una buena manera para resetear nuestro lado erótico”.

Una dieta de treinta días en que voluntariamente se evita el contacto sexual es una buena opción para recuperar el interés, Kerner sigue explicando “Empezar a considerar la diferencia entre pasar hambre en una situación en la que uno está desesperado e indefenso o elegir, voluntariamente, hacer una dieta o ayuno, que nos hará más fuertes y saludables”. Esta elección es lo que marca la efectividad del plan, así lo confiesa alguien que ya probó, diciendo, “lo que descubrí durante el ayuno es que elegir no tener sexo es muy diferente a no tener sexo por aburrimiento o desinterés. Esto fue lo que me hizo entender que quería revitalizar mi vida sexual, que está fuera algo más que una rutina o un acto físico llevado a cabo por obligación o inercia”.

Por otro lado, Iván Rotella, sexólogo, director de Astursex, deja de lado la abstinencia, y lo que recomienda es limitar el sexo en pacientes que empiezan a aburrirse en estas circunstancias. Él comenta, “cuando los años han transformado la relación sexual en algo monótono, repetitivo y carente de emoción, suelo aconsejar que aparquen el coito y la genitalidad durante un tiempo y se centren en la focalización sensorial”.

Exactamente, lo que propone el especialista es, “centrarse en la piel, las sensaciones y la sensualidad es el primer paso para rediseñar la relación sexual sin el imperativo del coito, lo que nos obliga a ser más creativos. Esta táctica es también muy indicada para problemas de erección o a la hora de alcanzar el orgasmo. Quitamos la presión de la penetración, con todo lo que eso conlleva, y les damos tácticas para explorar su erótica. En dos o tres meses empiezan a verse los resultados. El autoerotismo es también una asignatura adicional en este plan, ya que mantiene activa la libido y sirve para regular las diferencias del deseo que hay en todas las parejas. Es una forma de autosatisfacerse sin agobiar al otro”.

Notiespartano

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