Maduro sigue allí por José Gregorio Rodríguez

Así tituló el gobernador Alfredo Díaz, un comunicado que hizo circular profusamente por las redes sociales esta semana, en el cual afirma, al referirse al accionar de la oposición venezolana durante los últimos años que: “Hemos cometido errores y hay que reconocerlos, pero la lucha debe seguir. Ya pasó el 6D y también la consulta popular, ambos eventos fueron poderosas expresiones de descontento hacia el régimen opresor que causa todos nuestros males. Sin embargo, Maduro sigue allí (…) Invito especialmente a los partidos políticos y a la sociedad civil organizada para que comencemos a prepararnos, desde abajo hacia arriba, para caminar juntos por la ruta electoral que nos conduzca a la recuperación de los espacios (…) Nunca más dejaré de votar y, con todas las fuerzas a mi alcance, seguiré defendiendo la vigencia de nuestra Constitución”

El gobernador se reitera en su sibilina conducta de intentar quedar bien con “Dios y con el diablo” y equipara lo incomparable; las elecciones del 6D y la consulta popular inventada para la prolongación del desfalco a la nación y la profundización de las sanciones contra él pueblo. Sólo que los resultados de las elecciones parlamentarias originan un hecho jurídico y político  incontrastable; en menos de dos semanas, el próximo 5 de enero del 2021 se instala la nueva Asamblea Nacional que estará en funciones hasta el 2026.

Por cierto, nadie entendió como el 6D se expresó contra el gobierno, en Venezuela el gobierno, el PSUV y sus aliados del Polo Patriótico obtuvieron una inobjetable victoria. En Nueva Esparta, patio que Alfredo Díaz “debió resguardar” para los efectos de los intereses del antichavismo, se registró un nivel de  participación superior al promedio nacional y de los seis diputados que se eligieron, sólo uno, de los apoyados “con todo” por el gobernador, logró entrar “cuando estaban cerrando la puerta” de la nueva AN.

Por aquello de que toda conducta genera consecuencias me entero, en estos días navideños, de intercambio afectivo con amigos y conocidos de la vida, que un grupo de neoespartanos de buena memoria, recuerdan como el gobernador acompañó en las primeras de cambio la “autoproclamación” del diputado de La Guaira, invitó a la gente salir a la calle, proclamó la oportunidad de derrocar el gobierno constitucional en la calle, reconoció al señor Guaidó como presidente interino de la república, lo invitó a Nueva Esparta y se retrató con él en cuanto sarao inventó para hacer ver que los “pueblos” de Margarita, Coche y Cubagua, respaldaban el derrocamiento del presidente constitucional Nicolás Maduro.

Acto seguido, me comentan la organización de un amplio movimiento ciudadano de variopinta composición “opositora”, para recordarle a la gente con la frecuencia que vaya marcando la evolución política del 2021, la contradictoria actuación del primer mandatario regional y como contribuyó con la desastrosa situación en la que se encuentra el sector en Nueva Esparta.

Incluso me hablan de interponerse en el camino hacia la “retaguardia” que estaría estudiando Alfredo Díaz, examinando la posibilidad de ser candidato a alcalde de Mariño, por sus escazas posibilidades de ser reelecto gobernador.

Finalmente, me comentan con asombro como el primer mandatario regional apela a la reiteración de la confianza de partidos políticos y de la sociedad civil, después de haberlos traicionado en repetidas oportunidades.

Lo cierto del asunto es que el personaje insiste y aprovecha las fiestas navideñas para prometer, solicitar respaldos y hasta para visitar en sus casas a dirigentes sociales y sindicales de oposición, que hayan expresado desacuerdo con su gestión, para “pedirles cacao” a cambio de non sanctos favores.

Por su parte, el ex gobernador Morel Rodríguez, anunció su aspiración de regresar a la gobernación de Nueva Esparta: “Hay mucha gente, me atrevo a decir que una creciente mayoría, que recuerda la gestión que realizamos en tiempos democráticos. Y desde ya manifiesta que esos tiempos, que fueron del todo buenos, deben regresar (…) Nadie me puede bajar del tren que el pueblo quiere que yo conduzca”. Y ratificó su aspiración en un mensaje ampliamente distribuido por sus redes sociales el pasado 24 de diciembre, con foto y slogan que parecen de campaña electoral: “… llegando al final de este 2020, el cual no ha sido nada fácil (…) que el nuevo año venga cargado de mucha fuerza (…) para recobrar el camino del progreso y el desarrollo perdidos (…) Volveremos”. Más claro no canta un gallo.

También la anti política, trinchera en donde militan los más feroces activistas del antichavismo especialmente digital, aprovechó estos días de “flexibilización navideña” para mostrar su rostro. La semana pasada les comenté sobre este asunto y algunos desprevenidos me escribieron para averiguar el nombre del aspirante, al revelarles el nombre de Braulio Jatar, el rechazó fue holgadamente mayoritario.

Mientras todo esto ocurre en la oposición neoespartana, el PSUV y sus aliados desde el mismo 6D están en la calle, dándole la cara a la gente, ayudándoles a resolver sus anhelos y necesidades y evaluando, corrigiendo, perfeccionando la gran «maquinaria roja» rumbo a los compromisos del próximo año.

Aprovecho la ocasión para expresar mi agradecimiento a mis  leales y consecuentes lectores. Para todas y todos mis más sinceros deseos porque el año 2021, Dios, la Virgen del Valle y José Gregorio Hernández, nos regalen mucha salud, paz y prosperidad. ¡FELIZ AÑO!

Nos leemos comenzando el 2021.

JoséGregorioRodríguez/[email protected]

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