“Pueblo a pueblo Vamos ganando” por Morel Rodríguez A

En los primeros veinte días, luego de haber anunciado desde Playa Valdez, ante un grupo de pescadores, que aceptaba el llamado que me venían formulando numerosos representantes de los diferentes sectores de la vida insular, destacando dirigentes comunales, trabajadores de la construcción, transportistas y campesinos, y en todas partes mucha gente, debo decir con franqueza que hemos iniciado con muy buen pie nuestra campaña dirigida a rescatar a mi querida tierra neoespartana de la triste situación que en todo sentido se encuentra. 

Una tarea que fundamentalmente el pueblo quiso que yo encabezara, porque me tiene confianza, sabe probadamente que soy un hombre responsable y cumplidor, que no evade retos, sin vacilaciones a la hora del compromiso y siempre rendidor de cuentas claras. 

No podía negarme a su llamado en esta hora tan crucial, difícil, dura, en que nuestro pueblo sufre toda clase de calamidades, soportando una crisis que lo tiene en situación muy grave, por lo demás creciente día a día sin que el gobierno nacional formule y procure la medidas de verdad destinadas a la recuperación de nuestra economía y, al menos, resolver la total ausencia de  los principales servicios públicos; aparte de la flagrante desidia e irresponsabilidad también del gobierno regional, que no ha movido ni una pluma para enfrentar lo que nos ocurre, escudándose en lamentaciones que no son propias de lo que debe ser un gerente que gobierna no una bodega ni una cantina sino a un estado cuyo pueblo sufre, siente y reclama, sin si quiera recibir la satisfacción de ser escuchado.  

Siempre seguí, como bien lo expresa el respetado y querido Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, su certera máxima, la de empinarse sobre las dificultades y, dando la lucha, pudimos superar muchos escollos en el propósito de trabajar, sin pausa alguna, por el encuentro del camino que nos llevase a donde se podían concretar las soluciones. Nunca escurrimos el bulto. Por el contrario, junto con un equipo organizado, profesionales empeñados en servir y no ser servidos, y a la mano un plan de gobierno estructurado sobre realidades, emprendimos la transformación, la modernización, el desarrollo y el progreso de Margarita y Coche, que nadie puede negarnos, como igual reconocemos y todavía aplaudimos el arduo trabajo por nuestro estado que, en su tiempo y circunstancia, emprendieron los gobernadores que me antecedieran que, a la hora de las comparaciones con los dos que gobernaron en los últimos ocho años, cuesta decidir o calificar cuál frase de reproche los retrata por su comportamiento, su incapacidad manifiesta, su imperdonable olvido y, sobre todo, su gigantesca falta de sensibilidad social.  

Uno vino prevalido de tener todas las medallas y condecoraciones presuntamente ganadas no se sabe en qué clase de batallas, pero que con su pésimo desempeño aquí perdió la más importante, la oportunidad de proseguir el desarrollo y el progreso en que le entregamos el estado, convertido como muchos han dicho, en una tacita de plata y la entregó vuelta un pobre pocillo de peltre, por lo demás todo golpeado. Y, al que lo precedió, sólo le queda esperar el juicio de la historia, abiertamente rechazado por el propio pueblo tal cual se escucha en la calle y a uno se lo dicen sin tapujos, porque es absolutamente cierto, pueblo por pueblo. 

Menciono lo anterior sencillamente por ser cierto, no es invento sino evidencia de lo que acontece, consecuencia de una gestión que no respondió a lo que esperaba el pueblo, que ahora le reclama no sin molestia. Y para corregir tantos errores, enderezar entuertos y, por la vía del trabajo perseverante y productivo, regresarle a Nueva Esparta su perdido progreso y desarrollo y el bienestar traducido en la mejor y mayor calidad de vida que se tenía en toda Venezuela, me solicitaron regresar a la Gobernación. Y en eso andamos, pueblito a pueblito, escuchando a los más humildes plantear sus necesidades, sus aspiraciones a una situación de vida que satisfaga por lo menos los servicios públicos. 

Esas demandas las analiza mi equipo de profesionales y las ingresa a un banco de información que busca prioridades, para que la respuesta sea la más adecuada, realista y posible en nuestra segura gestión que, garantizo, será inclusiva, participativa y sin duda alguna absolutamente democrática

@MorelRodríguezA

Compruebe también

La descentralización debe regresar para impulsar el progreso regional por Morel Rodríguez A

La descentralización fue, y es totalmente cierto, la medida más importante que la democracia le dejó a los venezolanos