Europa da visto bueno a vacuna de Johnson & Johnson

La Agencia Europea del Medicamento da su visto bueno a la Ad26.COV2.S, vacuna de Johnson & Johnson. En los próximos días, la Unión Europea aprobará el inyectable y este empezará a distribuirse por diversos países del continente que, tras tantos retrasos y polémicas, la esperan con los brazos abiertos. España, por ejemplo tiene comprometidas más de veinte millones de vacunas; es decir, solo con esta vacuna puede inmunizar a casi la mitad de su población.

Precisamente por eso, aunque los rumores de retrasos persiguen a la vacuna desde hace semanas, expertos y autoridades sanitarias tienen claro que la Ad26.COV2.S: segura, eficaz y monodosis, puede cambiarlo todo. El «as bajo la manga» de Europa para alcanzar el objetivo de vacunar al 70% de su población en verano.

¿Cómo funciona la vacuna?

Durante meses se ha repetido que el proceso tradicional de desarrollo de vacunas era lento y problemático. Y es tan cierto que, en un escenario como el actual, donde las epidemias internacionales no pueden sorprender a nadie, muchos investigadores empezaron a trabajar en sistemas que aceleraran el desarrollo de las mismas sin comprometer la seguridad y la eficacia de las vacunas. Hace más de una década que el Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston empezó a trabajar con el Adenovirus 26.

El Ad26 es un vector vial lo suficientemente conocido y versátil como para construir un sistema rápido de desarrollo de vacunas con él. Ya lo ha demostrado en varias ocasiones. Los equipos del BIDMC y Johnson & Johnson ya han desarrollado vacunas experimentales para numerosas enfermedades, de las cuales: la del ébola, la del Zika y la del VIH quizás sean las más famosas. Por ello, en enero de 2020, con la pandemia fuera de control en China, su laboratorio y farmacéutica se pusieron manos a la obra.

El funcionamiento es muy parecido al de otras vacunas también basadas en adenovirus (como AstraZeneca o Sputnik V): los investigadores utilizan herramientas de ingeniería genética para conseguir que el inocuo Ad26 exprese proteínas propias del coronavirus; es decir, «disfrazan» el adenovirus de SARS-CoV-2 para que el sistema inmunitario lo identifique y desarrolle la inmunidad ante él. A finales de enero de 2021, tras meses de ensayos clínicos, Johnson & Johnson anunció que la vacuna era segura y eficaz.

¿Pero qué tan eficaz es?

A finales de enero, Johnson & Johnson presentó los resultados de la Fase III de su ensayo clínico de más de 44.000 participantes. Según estos datos y los de la FDA norteamericana, la vacuna mostró una eficacia del 77% eficaz 14 días después de la vacunación y del 85% a partir de los 28 días.

Cuando desglosamos los datos geográficamente, comprobamos que alcanzó una eficacia del 72% en los Estados Unidos, del 66% en América Latina y del 57% en Sudáfrica. Según explicó la compañía, los resultados más bajos en América Latina y Sudáfrica (especialmente en esta última) probablemente se debían a las nuevas variantes del virus.

No obstante, esos datos se referían fundamentalmente a contagios. Si miramos cómo protege la vacuna de casos graves, la eficacia era del 85% en todas las regiones. Los resultados son bastante interesantes para una vacuna de estas características (y la hace especialmente interesante para vacunar al grueso de la población). Además, desde finales de noviembre, la compañía tiene en marcha un ensayo clínico para comprobar si con dos dosis las cifras mejoran.

¿Estas cifras no son inferiores al resto de las vacunas?

En efecto, al leer sobre su eficacia, cualquiera puede llegar a la conclusión de que los datos son mucho peores que en otras vacunas. Sin embargo, no debe olvidar que parte de estas discrepancias se deben a que los ensayos clínicos son hechos en lugares distintos, con «cepas» distintas y en contextos epidemiológicos diferentes; por ende, no son comparables entre sí. Cabe destacar que los resultados de AstraZeneca en Escocia están siendo mucho mejores de lo esperados (mejores incluso que la vacuna Pfizer).

¿Cuáles son sus efectos secundarios?

En los últimos días, a raíz de las noticias sobre los efectos secundarios de AstraZeneca, el interés por los efectos adversos de las vacunas se ha despertado. Según las autoridades norteamericanas, que ya llevan unas semanas trabajando con la vacuna, las reacciones adversas más comunes son: dolor, enrojecimiento e hinchazón en el brazo donde se recibió la vacuna; y cansancio, dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos, fiebre y náuseas en el resto del cuerpo. Efectos secundarios más comunes.

Según explican, los efectos secundarios suelen aparecer al cabo de uno o dos días después de vacunarse y, en algunos pocos casos, pueden resultar bastante molestos, pero la mayoría son leves y desaparecen en pocos días. Por lo demás, como ocurre con el resto de vacunas, las reacciones adversas son más frecuentes cuanto más joven es la persona.

Notiespartano/Xataka

 

 

 

 

 

 

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