“Yo me cuido” por Manuel Avila

Cuando el Comando de Morel Rodríguez Avila arrancó la campaña de salud “Yo me cuido” lo hizo fundamentado en la filosofía del ex Gobernador de mantener su contacto con la gente. La idea era alertar a los neoespartanos sobre las consecuencias de la pandemia y la posibilidad de evitar el contagio con mensajes alusivos al “Yo me cuido”.

Desde un comienzo ese eslogan de la campaña publicitaria tuvo nombre y apellido en Nueva Esparta y quedó como una propuesta sanadora que se ocuparía de elevar el sentido de compromiso de la gente con su salud. Esa campaña arrancó con todos  los hierros en el Terminal de Pasajeros de Porlamar durante dos días con pases rasantes por las paradas de las líneas inter urbanas y que dibujaron una campaña de altura con ribetes de solidaridad con su gente.

Qué espectáculo se armó en Porlamar con  los jóvenes y los equipos comunicacionales del Comando de Morel grabando testimonios e intervenciones de miles de almas que quieren vivir mejor. Ese programa causó sensación y se habló en toda la isla de la responsabilidad de Morel con su gente, pues el Gobernador se ocupa del populismo y el Protector se ocupa de las jornadas alimentarias y a Morel le corresponde llevar un mensaje de esperanzas a su pueblo de Margarita y Coche.

Con “Yo me cuido” se rompieron paradigmas en plena pandemia y le dieron unos puntos a favor al Morel que está en el ruedo político para realizar actos de la grandeza política regional. Esa penetración en el Terminal de Pasajeros de Porlamar hizo voltear la mirada de los margariteños hacia un candidato a Gobernador que está realizando tareas que le corresponden a los que tienen el poder y no se han preocupado de la gente, pues es evidente que están distraídos en realizar juegos acrobáticos populistas que nada terminan dejando en el alma insular,

De Porlamar salieron los legionarios de Morel Rodríguez Avila a los terminales de los municipios y a las grandes paradas de los distintos municipios de la región y fue un boom en La Asunción, Villa Rosa y San Juan Bautista, donde los choferes y colectores conjuntamente con la gente recibieron la mano amiga del ex Gobernador de Nueva Esparta.

La sorpresa se presentó cuando el Gobernador y la Primera Dama se copiaron del “Yo me cuido” y lanzaron por la borda sin ningún pudor una campaña que llevó Morel a los medios de comunicación social de Nueva Esparta y que es parte de su magia comunicacional.

No tener la capacidad creativa para inventar un eslogan para su promoción de salud es parte de la pobreza de una campaña insípida que sin tener gestión y nada que probar terminan diciéndole a Nueva Esparta entre líneas que el Gobernador se suma a la campaña de Morel a la Gobernación. Y es que Morel le dejó a Mata Figueroa y al actual mandatario los 9 camiones de salud, la red hospitalaria bien apertrechada de insumos y equipos, las escuelas y las casas de cultura en plenas condiciones para su funcionamiento y nada pudieron hacer estos improvisados por mantener de píe lo que se convirtió en patrimonio de los margariteños y cochenses.

De ahí que “Yo me cuido” deja al descubierto la pobreza creativa de una campaña sin consistencia y sin las herramientas para mostrarle a los insulares una idea concreta para el futuro de Nueva Esparta. Así son las cosas en una campaña que muestra las incoherencias de un comando sin forma que solo se ocupa de copiar patrones y de fichar modelos que son de la creación auténtica de gente seria.

Por ahora nos sentamos a ver pasar la procesión de quienes no pudieron preservar el poder porque no tuvieron la magia para garantizarle a los insulares mejores condiciones de vida. Ni lo hicieron, ni tienen tiempo para avanzar por encima de las tumbas, pues es evidente que las malas copias siempre resultan nefastas.

Pena ajena deben sentir los creativos copiones que fusilaron “el Yo me cuido” de Morel para quedar malparados ante una comunidad que está viendo la altura de la campaña y ve por el otro lado la chanza y la sorna como elementos característicos a una gestión sin forma, ni fondo.

La sociedad margariteña ve con estupor como se vulnera la creatividad y se planta de primera una mala copia de una propuesta considerada por los neoespartanos como parte de la campaña limpia de un candidato consustanciado con la protección de la salud de su pueblo. Es que para Morel la salud de su gente es prioridad en medio de una pandemia que cada día enluta a las familias insulares. Alguien debía asumir con madurez la responsabilidad de la salud en esta tierra y le correspondió a Morel pasar por encima de las nulidades engreídas que nada le aportan a Nueva Esparta.

Encíclica/ManuelAvila

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