El que entendió, entendió por José Gregorio Rodríguez

La situación de la oposición en Nueva Esparta, como en toda Venezuela, es complicada. La aparente ventaja comparativa de tener la gobernación por la pésima gestión de Alfredo Díaz, está actuando como un “peso muerto” sobre el sector. Buena parte de los partidos políticos que lo ayudaron a obtener el triunfo hace apenas cuatro años comienzan a marcar distancia. Si a todo esto le agregamos lo que se escucha decir a individualidades de la oposición, representantes de cámaras empresariales y dirigentes de gremios profesionales y sindicales, verificamos la gravedad del asunto. Esta semana revisamos el resumen ejecutivo de un estudio de opinión encargado por un importante grupo de empresas, en el que se registra que el nivel de aprobación del gobierno regional es de apenas un dígito. Su comportamiento y recientes apariciones públicas indican que Alfredo Díaz, está en pleno conocimiento de la situación, pero aún así, mantiene su obsesiva insistencia en realizar unas primarias que casi nadie acompaña.

Casualmente, este jueves 15 de julio, bien temprano por la mañana, recibí la llamada de un viejo amigo para comentarme que la noche anterior, en un comedero-bebedero del este de la ciudad capital, se había “batido en combate” con un conocido de ambos, quien habría afirmado frente a un grupo de habitués del lugar, que  mis reiterados artículos de opinión cuestionando el gobierno regional y el liderazgo que en la oposición neoespartana, ha ejercido durante los últimos cuatro años, el gobernador Alfredo Díaz, son producto de un “malévolo plan” elaborado en sofisticados laboratorios de “guerra sucia” del PSUV y el gobierno nacional, para contribuir con la división de la oposición insular e impedir la reelección del actual gobernador. Lo primero que aclaró mi amigo es que eso no es nuevo, que mis reiterados señalamientos al señor Díaz se remontan a su época de alcalde de Porlamar

Antes de entrar en materia, quiero agradecer a quienes por el milagro de las redes sociales y porque seguramente no tienen más nada que hacer con tanto tiempo de ocio en tiempos de pandemia, lean la columna de opinión que publica semanalmente el portal digital Notiespartano. Y a mí apreciado camarada, leal militante del “partido de los amigos”, por defender uno de los preceptos fundamentales de nuestra organización: “los amigos con razón o sin ella”.

La verdad es que, desde que escribo en los medios de comunicación hace más de tres lustros, actúo de la misma manera. No lo hago porque estamos en tiempo de campaña electoral por la gobernación, las alcaldías, el consejo legislativo y las cámaras municipales. Reiteradamente, desde un diario de circulación regional y en un semanario de tiraje nacional que ya no está en circulación, escribo con toda la fuerza de mis convicciones, absolutamente convencido que este es el peor gobierno regional que le ha tocado padecer a nuestras islas.

Me disculpan que haya empezado escribiendo en primera persona, pero entiendo que es bueno puntualizar sobre este tema para recordar que no es nueva mi férrea oposición al actual gobierno regional.

Desde su doble postura de la juramentación como gobernador, para terminar levantando la mano encerrado en las cuatro paredes de la oficina de la entonces presidenta la Asamblea Nacional Constituyente, Delcy Rodríguez, me ocupo de su actuación pública.

En su oportunidad, denunciamos su simulación de “nuevo mejor amigo” de altos funcionarios del gobierno del presidente Nicolás Maduro, para “hacerle coco” a los empresarios y a uno que otro dirigente del chavismo local.

Nos referimos en su momento al falso discurso llamando a la abstención para la elección de alcaldes de diciembre del propio 2017 y al mismo tiempo levantando la mano de sus candidatos en los 11 municipios de Nueva Esparta, y jurando que todos saldrían victoriosos.

No se habían cumplido 60 días de su elección como gobernador y ninguno de sus postulados ganó alcaldía alguna en las elecciones del 10 de diciembre del 2017 y el único candidato opositor que obtuvo la victoria, fue el alcalde Morel David Rodríguez, en el municipio Maneiro (Pampatar), en contra de sus particulares deseos e intereses.

El 2 de febrero del 2018 escribimos un artículo que se tituló “Auge y caída en tan sólo 100 días”, en el cual ofrecimos cuenta de los primeros tres meses de su gestión. Recordamos, entre muchas otras cosas, como el gobierno nacional le confió el sistema de recolección y disposición final de desechos sólidos, entregando la empresa “Sanear”, y tuvo que revertir la decisión, porque en sólo tres meses la convirtió “en una chatarrera de camiones inservibles».

Su discurso de ausencia de realizaciones que valga la pena comentar en el ejercicio de su gobierno, se limita a una “eterna lloradera” atribuyendo su fracaso al cuento de las competencias escamoteadas.

En el campo de la política, tampoco tiene mucho que exhibir. Les comenté su actuación en las elecciones de alcaldes del 2017 y luego, el 20 de mayo del 2018, cuando se realizaron las elecciones presidenciales y de Consejos Legislativos Estadales, el gobernador como de costumbre, jugó para los dos “dos bandos” de la oposición. Para quienes promovieron la abstención, jurando lealtad y oposición a fondo al “reeeegímen” y para quienes respaldaron candidatos presidenciales de ese sector, en su caso, el del candidato de Avanzada Progresista, Henry Falcón. Además presentó e hizo campaña por sus candidatos al Clebne, donde no obtuvo ni un solo legislador.

Luego, en ocasión de las elecciones de concejales del 9 de diciembre de ese año, Alfredo Díaz, asumió la misma postura, jugando para los dos equipos de la oposición en la coyuntura. Mientras por una parte le decía a las tribunas que respalda la abstención, a través de algunas franquicias partidistas participantes, postuló sus candidatos a las 11 cámaras municipales y de más de 80 concejales, sólo logró uno por “carambola” en el municipio Villalba, en la isla de Coche.

En segundo lugar, me quiero referir a una circunstancia olvidada por quienes respaldan las fracasadas primarias opositoras, promovidas por Alfredo Díaz. En esa oportunidad (2018), el alcalde del municipio Maneiro (Pampatar), Morel David Rodríguez, convocó a unas primarias para elegir los candidatos a concejales en esa municipalidad, las cuales sin duda, marcaron un punto de quiebre en la oposición insular.

¿Olvidaron quienes respaldan al gobernador en su aventura reeleccionista cuál fue la postura de su jefe político en esa oportunidad?

Recuerdo que en octubre del 2018 escribí un artículo de opinión titulado: “El otro yo del doctor Merengue”, referido al tema de las elecciones de concejales de diciembre de ese año: “Las primarias que convocó el alcalde del municipio Maneiro (Pampatar), Morel David Rodríguez, para elegir los candidatos a concejales en esa municipalidad marcaron un punto de quiebre. El desplazamiento de los principales dirigentes de los partidos de la oposición neoespartana de La Asunción a Pampatar confirma la gravedad de la situación. Con frecuencia se observa a los jefes partidistas opositores entrar al palacio municipal de Maneiro y conversar en cafeterías y comederos locales, con el burgomaestre de Pampatar y sus más cercanos colaboradores. Si a todo esto le agregamos lo que se escucha decir a individualidades de la oposición, representantes de cámaras empresariales y dirigentes de gremios profesionales y sindicales, verificamos la gravedad del asunto. La situación es tan grave que algunos de sus más cercanos amigos y colaboradores no se atreven a comentarle nada porque como en El otro yo del doctor Merengue del argentino Guillermo ‘Willy’ Divito, las normas sociales o, en este caso la conveniencia política, no lo aconsejan”.

La situación de “inestabilidad en el comportamiento político” del gobernador no es nueva. En enero del 2019, fue el primer gobernador de oposición en reconocer «la ficción» del diputado Juan Guaidó y también el primero en recibirlo como gobernador en ejercicio, en una gira, en la que el visitante salió muy mal parado, por el escaso respaldo recibido de la gente de Margarita y Coche.

Días después invitó a la FANB a desconocer su mandato constitucional y respaldar la inconstitucional aventura de Guaidó.

Así “guaraleó” el 2019, entre desatinos políticos y unos cuantos “saraos oficiales” en Margarita y Coche, hasta que llegó el 2020 y con él la pandemia de la Covid-19.

Esta tamaña desgracia que afectó a todos los venezolanos por igual y que nos agarró a todos absolutamente desprevenidos, puso en evidencia el talante del personaje. En lugar de ofrecer su concurso para junto con las autoridades del sector salud del gobierno nacional, enfrentar los embates del coronavirus, se dedicó a “cabalgar” esfuerzos, a reclamar protagonismo y hasta pelear con las autoridades municipales de la región, como fue el bochornoso incidente protagonizado contra la entonces alcaldesa del municipio Gómez  (Santa Ana), Yannelis Patiño, en lugar de aunar esfuerzos contra el mortal enemigo.

Por cierto, la alcaldesa Yannelis Patiño, quien siempre estuvo en la primera línea de batalla contra el coronavirus, murió meses después víctima de la pandemia. ¡Honor y gloria!

Así se le fue el tiempo al gobernador Alfredo Díaz, y el pueblo en su sabiduría infinita le está pasando factura y no lo acompaña en su aspiración a la reelección. Ahora está empeñado en unas elecciones primarias sin pertinencia política, ni factibilidad técnica para realizarse. Insiste en “montar un parapeto” electoral que respalde su aspiración de ser nuevamente candidato. Estoy seguro que mantendrá su postura. Son muchas otras cosas las que para él están en juego.

Mientras tanto el PSUV, luego de la exitosa jornada de escogencia de postulados para las elecciones primarias del próximo 8 de agosto, se encuentra desde el pasado 15 de julio en movilización permanente, los candidatos desplegados por la geografía insular utilizando un lenguaje de altura y profundamente respetuoso.

Esperemos con calma los resultados de las primarias del PSUV el próximo 8 de agosto. A partir de ese momento comenzará la verdadera disputa ¿Recuperará el PSUV la gobernación? ¿Podrá Morel Rodríguez superar el «peso muerto» que significa el mal gobierno de Alfredo Díaz? ¿Logrará el PSUV y sus aliados mantener las alcaldías que hoy tiene en Nueva Esparta?

No tengo ninguna duda. El candidato a derrotar por el candidato o la candidata que resulte electo en las primarias del PSUV del 8 de agosto, será el ex gobernador Morel Rodríguez Ávila. El gobernador Alfredo Díaz, en esta oportunidad no tiene nada que buscar. El que entendió, entendió.

JoséGregorioRodríguez/[email protected]

Compruebe también

Votar el #21N obligación de todos por Morel Rodríguez Ávila

Votar el #21N que es un derecho soberano e inalienable, se puede enderezar al país de los malos rumbos cambiar a quien lo hizo mal