La lección del Maestro Normalista por Manuel Manuel Avila

La aparición de Morel Rodríguez en el escenario político rompió paradigmas y generó una lección política a los que creyeron que eran dueños de la arena política. Quedó demostrado que en política no hay muertos, que lo simple se convierte en grande y que la verdad depende de la voluntad divina. 

Cuando hace dos años exactamente se inició esta lucha por la Gobernación de Nueva Esparta con Morel candidato muchos se burlaron, otros nos llamaron locos, los más osados dijeron que esa flor ya no retoña y los más atrevidos enterraron políticamente a Morel. Los dejamos correr en medio de una pradera gigantesca y se comenzó a hacer el trabajo de las hormigas que cargaban una miga de casabe para su cueva y entre varias y almacenaban comida para los  buenos tiempos. De verdad nadie creía en este proyecto político al  cual apostaron Morel Rodríguez Rojas, Wilson Moreno y este cronista. Éramos solo tres tipos ni uno más y nos veíamos las caras y nos reíamos del mundo por estar emprendiendo una lucha en la oscuridad sin velas, sin linterna y alumbrándonos con la luz de la luna. A veces invocábamos a la lámpara de Diógenes y no aparecía por ninguna parte y ni siquiera los más cercanos en los afectos creyeron semejante salto cuántico.

Otros colaboradores importantes a éste equipo ganador fueron Ángel Ciro Guerrero en la línea editorial, Gustavo Novoa, en la dirección de Notiespartano y las líneas gruesas de la campaña y Diógenes Rodríguez Mata en la dirección de Radio Nueva Esparta que junto a Felipe Rodríguez, Chuito Guerra, Cocolo Arismendi y Jhám Yánez hicieron de sus programas la máxima expresión de la radio. No se puede dejar de reconocer la gran gestión  de la gerencia en Brenda Salcedo la abeja haragana de la campaña junto a Miriam Díaz y Génesis Velásquez.  A eso hay que agregarle el equipo de Brenda en el Call Center,. El equipo de Andrés Ruiz y María Esther Prato que junto a Jhan Yánez el animador fenómeno hicieron magia para triunfar y resolver.

En el equipo electoral Carlos Beaufond el líder junto a Emperatriz Gamazo, Remy Rosas, y los otros muchachos del equipo que lo dieron todo por lograr la perfección de la victoria.

El dream team de la tecnología que formaron Jesús Marval y Célis Hernández que nunca fallaron y siempre encontraron respuesta a cada problema.

De argumentos y posiciones disímiles tengo guardado un arsenal. Por eso ese 21 N a la hora de dar el CNE los cómputos la mente me volaba recordando tantas cosas locas, tantas palabras gruesas de los incrédulos, de quiénes nos llamaron locos públicamente y en silencio. Solo Morel Rodríguez Rojas, Wilson Moreno y éste cronista podemos dar fe del nacimiento de un Gobernador de verdad.

Siempre tuvimos la razón. Los cálculos políticos parece que se hicieron con la vara de la perfección cuántica o que acudimos a la robótica para no equivocarnos. Y es que apostar a la nada tiene sus méritos. Era el momento exacto para salvar a  Nueva Esparta y alguien debía hacerlo con responsabilidad porque un Gobernador que no supo llevar las riendas de Nueva Esparta y un Protector que tampoco supo hacer nada por resolver los problemas de la región dieron pie a que saliera esta propuesta que hoy cristalizó en Morel Gobernador.

Luce fácil ahora decirlo y muchos aliados contribuyeron al esfuerzo de lograr la victoria. Ocurrieron muchas mutaciones políticas y se dieron los tiempos para cambiar paradigmas y romper cercos de lo imposible. La lucha contra la pandemia fue un obstáculo insalvable que Morel y su fuerza interior lograron vencer cuando mucha gente de su edad y menores se fueron quedando en el camino. Por momentos hubo flaquezas y ganas de dejar el esfuerzo en la mitad del camino, pero una luz mágica alertaba y daba impulsos para seguir la carrera.

Por eso este 24 de noviembre en el acto de la proclamación de Morel Gobernador por el CNE mi mente se trasladó a hace dos años cuando la candidatura del hijo de Melchora no valía nada y sus enemigos políticos se reían a carcajadas. Para ellos era una comiquita o una simple charada de lo real maravilloso roblero.

Ganó Morel  con el esfuerzo de mucha gente y hubo grandes decisiones como romper el paradigma de los alacranes que solo quedó en teoría política cuando los cuadros políticos se voltearon y se anotaron con Morel. Atrás quedó el invicto que se creyó imbatible, el Protector todopoderoso que lanzaba fuego por sus fauces de animal herido. Atrás quedaron los tropiezos y la falta de dinero. Solo las ideas y la mano de Dios llevó la embarcación ganadora a puerto seguro. Es que si contáramos todos los milagros que ocurrieron para que Morel fuera Gobernador la gente diría que somos unos habladores de paja loca.

Se vino el capítulo de la MUD y la Alianza Democrática y la  voltereta para dejar en el camino las pretensiones de Luís Aquiles Moreno de ponerle un cepo a Morel y sus candidaturas. Fue en ese momento que el Jefe del Comando de  Morel tomó la mejor decisión de unirse a la Alianza Democrática con sus 17 partidos para dejar en el camino la tarjeta de la manito. Se cambiaron los papeles a partir de ese momento y se quedó el Gobernador anterior con la mancillada tarjeta de la MUD en una jugada perfecta que le dio a Morel el envión definitivo para  coronarse Gobernador.

Ese fue el momento clave de la campaña y donde se dio la estocada para que el roblero ganara la partida a sus enconados rivales políticos. Volvió la tarjeta blanca a manos de Morel y se murió la esperanza de la reelección del hoy derrotado ex Gobernador. Y lo dije en su momento hasta ahí llegó su fuerza política porque nunca había quedado más desamparado que ese día “el invicto de Mariño”. Se quedó solo sin sus aliados y al  Comando de Morel llegaron personajes de todo tipo como cuando cambian la carpa de un circo. Hubo la necesidad de cambiar los pensamientos, las ideas y la forma de ver la política. Había ocurrido un cambio de tapizado y había la necesidad de ver la vida política de otra manera. Se cumplieron todos los pronósticos políticos y las encuestas siguieron hablando el mismo lenguaje con Brenda Dona señalando en sus números que Morel g locura ebanaba con un 43%. Eso siempre fue así y se mantuvo.

Se quedó en el camino la tesis de las primarias y el eslogan de la Unidad Superior terminó con la derrota aplastante del ex Gobernador, la aparición del ninja de Mariño que pulverizó a Dante, Hanhony Coello y que le ganó al ex Alcalde de Mariño y a la Primera Dama de Porlamar. La tesis de Maneiro de esperar y esperar hasta que se aclarara el agua y donde los cálculos no estuvieron correctos sobre la Gobernación, pero sí sobre su trabajo y la gestión ejemplar. 

La campaña admirable de muchos candidatos como Iraima Vásquez y José María Fermín que siendo de la vieja guardia entendieron “El efecto Morel” y ahí se pegaron a la rueda para ganar. Las intermitencias del hoy electo Alcalde de Gómez que nunca entendió la fuerza de Morel. La aparición de una candidata maravilla de Díaz Maira Rodríguez que hizo una campaña titánica para enterrar al chavismo y casi lo logra. El esfuerzo de Luís Delgado que contra todos casi da la sorpresa en Arismendi. La fuerza de Nelson Zarate que luchó a muerte en Antolín. El toque de García que con su división le quitó a ese pueblo la oportunidad de quitarse del yugo rojo. La desastrosa decisión de Marcano que hizo perder al municipio, pues Morel le dio la oportunidad al juangrieguero y prefirió hundirse con la manito para despedirse de la política. Y por supuesto el juego de Macanao que fue marcado por el peruano y el ex Gobernador que casi hacen perder al candidato hoy electo.

En síntesis un sueño hecho realidad donde ganó Nueva Esparta al dar a Dante Rivas y a Alfredo Díaz la lección de su vida al hacerle ver que en políticas no hay enemigo pequeño.

Encíclica/ManuelAvila

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